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TITSA: indicador no operativo

8 de Septiembre de 2004. Los colegios han vuelto a comenzar, y el tráfico de las calles se ha reanudado con casi toda la fuerza típica de la mayor parte del año. Desgraciadamente, todo esto influye también en el transporte público, porque en Tenerife, en pleno siglo XXI, apenas hay un par de kilómetros de carriles de guaguas, y encima nadie los respeta.

La gente se agrupa en las paradas, esperando un tiempo que puede triplicar a la frecuencia estimada, nadie sabe cuándo pasará la siguiente. A alguien se le ocurre que, a lo mejor, es preferible hacer una combinación determinada. Lo sabe por experiencia, porque ni TITSA ni el Cabildo han hecho nunca un folleto de descripción de líneas en condiciones, en el que se determine claramente las combinaciones posibles.

De repente, a alguien se le ocurre una idea: ¿Y si, en las paradas, apareciera información real del tiempo que falta para que pase la siguiente guagua? Cada unidad tendría un GPS, o sistema de navegación por satélite, y, en las paradas, unos carteles conectados con la central, indican el tiempo que tardará la guagua en llegar, basándose en la distancia a la que está, y datos estadísticos.

Pues bien, esa idea no es ciencia ficción. Existe en casi todas las grandes ciudades europeas, y, lo que más molestará a nuestros políticos "bananeros", también lo hay en Las Palmas. Uno llega a la parada, y un indicador nos dice el tiempo que falta para que pasen las siguientes dos o tres guaguas, además de las líneas que son. Esta información se actualizará en tiempo real, porque cada guagua tiene un GPS que informa a la central de su posición. El error de la estimación de tiempos no suele pasar del minuto.

Si ves que faltan 15 minutos para que pase la tuya, en lugar de morirte del asco esperando, como pasa en TODAS las paradas de Tenerife, puedes ver si hay otra que pase antes, y que también te sirva, o bien ir a tomarte algo a un bar. ¿Cuántas veces pensamos "mejor espero a tal línea, en lugar de coger la que está ahora en la parada, porque la otra llega antes". Pero claro, como no se sabe cuándo llega la que nos interesa, preferimos coger la primera que pasa, por seguridad, y luego, siempre nos acaba adelantando la otra.

El sistema suele ser bastante caro, y no resulta rentable para todas las compañías. Pero tampoco nos vale ese argumento, porque actualmente, TITSA lo tiene instalado, eso sí, como siempre, a medias. Ahora mismo, en la mayoría de las guaguas de TITSA hay un indicador en el que aparece el nombre de las paradas por las que se va pasando. Esto funciona mediante GPS, y es parte del sistema que ya describimos. Lo denominan Sistema de Ayuda a la Explotación, o SAE. Sin embargo, no parece que quieran ampliarlo, y lo que hay funciona bastante MAL. De hecho, en un artículo publicado en El Día el 28 de Febrero de 2004, se nombra dicho sistema, indicando que está funcionando al 70%, y, hasta la fecha, no hemos visto ningún avance más.

En primer lugar, en muchas unidades el programa instalado no está actualizado, y los indicadores de cada parada, aunque existen, no ponen el nombre. Así, las paradas se llaman "indicador no operativo". En otras, sí aparecen los nombres de las paradas por las que se pasa, pero tarde. Muchas veces, cuando ya se está saliendo de ésta. En algunas, una voz "cagona" también dice el nombre de la parada. Es curioso el caso de la línea 015, que, si la unidad tiene el altavoz encendido, sólo dice dos paradas "Chamberí" y "Hospital de la Candelaria", o algo así.

Cuando empezó a instalarse el sistema en las guaguas, hace varios meses, estaban haciendo pruebas, y, en algunas unidades, aparecía el nombre de la parada antes de llegar a ésta (que es lo que interesa), además de las conexiones, o líneas que se podían coger en dicha parada. Pero fue una ilusión. Sólo lo vimos en un par de unidades, y durante un par de semanas.

En cualquier caso, es ridículo que pongan este sistema en las líneas de Santa Cruz a La Laguna, donde el 95% de los usuarios son locales, y no necesitan que les digan que está llegando a La Higuerita o a la Vuelta de Los Pájaros. Ese sistema, más bien, debería ponerse en las líneas turísticas, para evitar que los extranjeros le den la tabarra al chofer, poniendo en peligro al resto de los usuarios.

Sin embargo, lo que hace falta en las zonas de gran densidad de tráfico es la información de las paradas, como en París, Valencia, Gijón y ¡Las Palmas! Porque los canariones tienen carriles de guaguas desde el teatro al puerto, instalados hace 25 años, y en sentido contrario al tráfico para que los coches no se metan, y en todas las paradas indican cuándo pasarán las próximas líneas y cuáles son. Mientras, aquí, las guaguas bajan con todos los coches por las mismas calles, con paradas llenas de gente muerta del asco, e informándote dónde está la parada con menos uso de la 015: Chamberí, eso sí, cuando ya estás saliendo de ella.

Tenemos que darle las gracias a Melchior, porque, evidentemente, todo esto se arreglará con el tranvía, ese que va a tardar más en subir de Santa Cruz a La Laguna que lo que tarda la guagua actualmente en llegar a El Médano...

Esperemos que esta iniciativa no acabe como aquella de finales de los 80, cuando a Carlos Romero, entonces gerente de TITSA, se le ocurrió poner televisores en las guaguas, y nos pegábamos dos horas viendo a Mordillo. Al final, acabo muriendo, nunca lo ponían, y los televisores supongo que acabarían en un vertedero. Gasto público para nada...

23 Septiembre 2004


Guaguas de Titsa

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