ATAN

Resumen de los problemas del transporte público en la TF5, tramo Santa Cruz - La Laguna

A finales de la semana pasada, se publicó en la prensa local el maravilloso proyecto de un carril exclusivo para guaguas en la entrada de Santa Cruz. Según el Cabildo y el Ayuntamiento, con dicho proyecto, se podrá acceder desde la zona de Chamberí a la estación de guaguas en un par de minutos, eludiendo las colas y semáforos actuales.

Estamos completamente de acuerdo con todas las actuaciones que tengan como objetivo la mejora del transporte público, por entender que es el único viable en una isla superpoblada como esta. Sin embargo, resulta hipócrita la forma de actuar de la administración pública, principal culpable del empeoro tremendo que ha sufrido el servicio regular de Titsa en los últimos tres años.

A partir de esta nota, intentaremos comentar todos los problemas relacionados con dicho servicio que vayamos viendo, así como las numerosas quejas de usuarios que nos llegan, y lo que tenemos "archivado" de los últimos quince años.

Empecemos con el "carril bus" y la obra de "reforma" de la autopista TF-5 entre Santa Cruz y La Laguna: el año 1992, mucho antes de empezar las obras e incluso de plantearse el actual proyecto, ATAN ya elaboró una propuesta de "carril bus" por toda la vía, desde La Plaza de España a la Estación de La Laguna. Incluía evaluaciones de tiempo, paradas, cruces con otras infraestructuras, etc. Por supuesto, por parte de la administración pública se nos dio las gracias y poco más.

Hace un par de años, empezaron las obras del túnel y demás disparates de la autopista del norte, por supuesto, sin carril de guaguas ni nada que se le parezca. Más bien, con vías auxiliares y secundarias, en las que las guaguas se "apiñan" de mala manera, creando un servicio lamentable. Es curioso observar como, incialmente, los políticos vendieron dichos carriles auxiliares como una "solución intermedia al carril exclusivo de transporte público, que permitirá la creación de paradas alternativas y mejorar el acceso a núcleos que no cuentan actualmente con paradas" (palabras de Antonio Castro, 1999). Curiosamente, las paradas son las mismas que las de hace 15 años, con la diferencia de Las Chumberas, donde se ha empeorado...

Partiendo de Santa Cruz, de entrada, nos encontramos con el nuevo túnel. Inicialmente, no se utilizó con las guaguas, que tenían que ir por la superficie. Así, mientras los coches salían de Santa Cruz en dos minutos, más rápido que nunca, las guaguas tenían que sufrir una interminable cola de la rotonda en lo alto de la avenida del Tres de Mayo, con dos carriles de acceso a la autopista lo suficientemente estrechos para que sólo quepa una guagua, provocando atascos y retenciones junto a la piscina. Lo que, antes de las obras, se hacía en aproximadamente 7 minutos, pasó a hacerse en 15.

Entonces decidieron que algunas líneas pasen por el túnel. La 102, para el Puerto de la Cruz, por ejemplo. Sin embargo, el hecho de hacer pasar esta línea por "debajo" impide que los usuarios puedan cogerla en las paradas de los Bomberos y La Salle, con lo que, actualmente, tienen que ir a la estación, con un detrimento significativo de la calidad del transporte. Es decir, gracias a las obras, o esperas una cola interminable a la salida de Santa Cruz (líneas 015, 101, 109, 105...), o sólo puedes coger la guagua en la estación (líneas 102, 103, etc.). En coche, se hace en dos minutos.

Primera parada de la autopista, subiendo: Chamberí. Con las obras, se crea un carril de acceso que empieza casi en la Barriada de la Cepsa, por el que no queda más remedio que entrar con las guaguas, para poder llegar a la parada que está en el mismo enlace. Por lo tanto, si hay cola para entrar a Chamberí, hay que aguantarla. Antes de las obras, la guagua entraba directamente en la parada, sin hacer colas.

Segunda parada, subiendo: La Candelaria. Vergonzoso. Un terraplén asqueroso y lleno de basura, sin marquesina ni ningún tipo de protección para la lluvia o el sol, y sin acceso para los minusválidos (y eso que es junto al mayor hospital de la isla). Sólo hay un palo verde que indica que paran las guaguas, y también falta visibilidad, con lo que los usuarios deben acercarse peligrosamente a la autopista para poder pararlas. Antes de las obras, el terraplén era algo más pequeño, puede decirse que la mejora consistió en ampliar su superficie.

Tercera parada, subiendo: Cruce de Taco. Actualmente, a la salida de la parada han colocado un "ceda el paso" para las guaguas, en el acceso al carril que luego se incorpora a la autopista. Si realmente quieren mejorar el transporte público, ¿qué les costaba colocarle el ceda el paso a los coches? total, que hasta que todos los coches provenientes de Taco o de Ofra han entrado en la autopista, la guagua que sale de esta parada no puede incorporarse.

Cuarta parada, subiendo: Hospital Universitario. Otra de vergüenza. La obra nunca se ha acabado. Hicieron una especie de acceso que está lleno de restos de obra y basura, inutilizable por un discapacitado. Además, para llegar a ella hay que cruzar carriles de acceso a la autopista, en curva y sin visibilidad. Hasta que maten a alguien, no harán un acceso decente. A partir de ésta empieza, además, la "vía auxiliar". Es imposible salir de esta parada otra vez a la autopista, no quedando más remedio que seguir por dicho carril. Y aquí empieza el suplicio:

Llegamos a la primera rotonda de Los Majuelos, con los dos túneles, luego, hay una subida fuerte, y sigue una bajada, con otra subida hasta la segunda rotonda de Los Majuelos. Después de esta "montaña rusa", las guaguas se terminan de quemar en una tremenda subida hasta el enlace de Guajara, con una pendiente fuera de lo habitual, que hacen a duras penas.

El enlace de Guajara es el segundo punto conflictivo en importancia, donde se forman colas a veces de 10 minutos, por la cantidad de coches que acceden a los centros comerciales, al campus universitario o a la carretera de La Cuesta. Las guaguas, que no tienen nada que hacer aquí, se lo "tragan" todo.

Una vez superado este enlace, se sigue por la "vía auxiliar" hasta la parada del Campus de Guajara. Todo este recorrido, que en coche se hace en dos minutos, puede tardar, sin contar las paradas para recoger gente, unos quince. Así promociona el Cabildo el transporte público.

Pero el suplicio no ha terminado. Seguimos sin poder reincorporarnos a la autopista, y continuamos por la vía auxiliar, ahora al cruce de la Vía de Ronda, con otra rotonda de túneles, y también con colas. Mientras, vemos los coches pasar como tiros por la autopista, como también hacían antes las guaguas. Salimos de este cruce con otra pendiente, casi tan fuerte como la de acceso a Guajara.

Es curioso comprobar como se pueden perder hasta 20 minutos de tiempo, simplemente por acceder a la parada de Guajara. Todo esta pérdida equivale a cinco minutos antes de las obras de "mejora" de la autopista. Además, el hecho de que todas las líneas que siguen al norte de la isla tengan que pasar este suplicio (108: Icod y La Orotava, 107: Buenavista, Icod y La Orotava, 102: Puerto de La Cruz, etc.), hace que se retrase el sistema en todo el norte, y que muchos usuarios pierdan los enlaces para los pueblos, desde estas líneas principales.

Quinta parada, subiendo: Lora Tamayo. En el enlace de La Laboral, otra parada sin protección de sol ni de lluvia, y a la que los usuarios acceden por un carril de aceleración. Además, para las líneas que continúan para el norte, hay que hacer una maniobra bastante peligrosa de incorporación a la autopista, cruzándose por delante de otro carril en el que, afortunadamente, los coches tienen el ceda el paso, pero no esperan que se incorpore un vehículo de la manera que lo hacen las guaguas (de hecho, es un giro autorizado sólo para las guaguas), con el consiguiente peligro.

A partir de aquí, todo sigue como antes de hacer las obras, en uno de los peores tramos que, por suerte, no han "mejorado" (ya que dichas actuaciones sólo han servido para empeorar el transporte en el resto de los casos). Se trata de la Avenida de la Trinidad, y su acceso. En cualquier caso, hemos comprobado que las colas nunca son tan largas como en la Avenida del 3 de Mayo o en el acceso de Guajara, salvo determinados momentos del día.

Resumiendo: con las obras de la autopista no sólo no se ha mejorado el transporte público sino que, como ya hemos denunciado nosotros y otros colectivos en ocasiones anteriores, se ha empeorado sensiblemente, aumentando el tiempo de recorrido en una media de 10 minutos más de lo que se tardaba antes de ejecutar las obras (subiendo), y con "picos" de hasta 25 minutos más.

En el recorrido de bajada, la situación no es tan grave, sobre todo después de que reinstalaron la parada de Guajara en el lugar en que siempre había estado, evitando a las guaguas coger el carril auxiliar desde la Vía de Ronda a Las Chumberas. En cualquier caso, también hay varios puntos conflictivos que comentaremos en otra ocasión...

Vamos, que no nos "vendan la moto" electoral de un carril de guaguas, 12 años después de haberlo propuesto nosotros mismos, y 20 años después de que en Las Palmas haya uno en todas las calles principales, y mucho menos para los últimos dos kilómetros de la autopista del norte, cuando el resto de la obra es un auténtico desastre, y, además, la mayoría de los problemas son en la subida.

Está claro que Ricardo Melchior, el que, hace cinco años, anunció que su paso por el Cabildo sería la "era del transporte de Tenerife", se refería sólo a los coches particulares. De hecho, gracias a las obras de la autopista, él mismo puede acceder mejor que nunca desde El Cabildo a San Diego, viendo, desde el coche oficial, las guaguas en cola por Las Chumberas y la "vía auxiliar".

Los importadores de coches y los que refinan combustibles agradecerán a Melchior, el Cabildo, Antonio Castro, el Gobierno de Canarias y los Ayuntamientos de Santa Cruz y La Laguna, por hacer del coche el único medio de transporte posible en Tenerife.

8 Marzo 2004


Cola de gente accediendo a una guagua de Titsa

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