ATAN

Discurso de Fumero ante el Parlamento de Canarias

Texto de defensa de la Iniciativa Legislativa Popular a favor de la declaración de la Reserva Natural Especial del Litoral Noreste de Granadilla, leído ante el Parlamento de Canarias por Fumero, actuando como portavoz de la Asamblea por Tenerife.

Señor Presidente de la Cámara. Señoras y señores diputados.

Hoy se debate, como ustedes bien conocen, la toma en consideración de la Proposición de Ley que promueve la declaración como Reserva Natural Especial del Litoral Noreste de Granadilla en el sur de la isla de Tenerife.

En virtud de la Ley reguladora de las Iniciativas Populares, procedo a exponer las bases en las que fundamentamos nuestra defensa para su toma en consideración. Para ello, alegamos un conjunto de motivos que se mueven en tres planos diferentes de argumentación: el jurídico, el ambiental y el social.

Desde el punto de vista jurídico, la puesta en marcha de la I.L.P. y su posible toma en consideración, constituye un valor en sí mismo, tanto por el fortalecimiento de la dinámica democrática como por lo que supone de implicación de la ciudadanía en los asuntos colectivos. La Constitución Española establece que “corresponde a los poderes públicos (...) facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social”. También señala que “los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes”. Por su parte, el Estatuto de Autonomía de Canarias recoge el mecanismo de la iniciativa popular para la presentación de proposiciones de ley que hayan de ser tramitadas por este Parlamento. El preámbulo de la Ley canaria que concreta este precepto, lo expresa con toda claridad cuando refiriéndose a la Iniciativa Legislativa Popular le reconoce “la importante función de canalizar las demandas de los ciudadanos que, producto de la espontaneidad social no hayan sido asumidas por las fuerzas políticas con representación parlamentaria, enriqueciendo con ello la democracia participativa”.

Efectivamente, hoy nos encontramos ante una oportunidad histórica de enriquecer la democracia participativa en Canarias. Señorías, tengo el honor de defender la Iniciativa Legislativa Popular que ha contado con mayor respaldo ciudadano desde que existen la democracia y el sistema autonómico en Canarias. El altísimo número de iniciativas legislativas populares presentadas en el Archipiélago, probablemente el más alto de todo el Estado Español, constituyen un indicador del interés y la preocupación de amplios sectores de la ciudadanía de las Islas por los asuntos que conciernen a la colectividad. Frente a las 15 mil firmas necesarias que establece la Ley, en esta ocasión han sido 56.319 personas de toda Canarias quienes respaldaron la presente I.L.P. De ellas, prácticamente 52 mil han sido avaladas por los servicios técnicos de este Parlamento.

Hoy deberíamos estar aquí, desde nuestro punto de vista, para darle curso a esta Iniciativa Legislativa Popular que sigue la estela ya marcada por otras de similar naturaleza, como las de El Rincón, Veneguera o el Malpaís de Güímar. En los tres casos citados, como en muchos otros, esta institución aprobó su toma en consideración y permitió pasar a la siguiente fase de debate parlamentario. Se pudo, entonces, deliberar y razonar acerca de la oportunidad y conveniencia de aquellas propuestas de ley. La I.L.P. que presentamos nos parece, también, oportuna y conveniente para salvar de la destrucción inútil e irreversible una zona del Sur de Tenerife que guarda importantes valores naturales y se encuentra en excelente estado de conservación.

El carácter histórico de esta Proposición de Ley no se reduce al elevado número de firmas ciudadanas que la suscribieron. Podemos afirmar solemnemente que la respalda la inmensa mayoría de la comunidad científica canaria. Pero también muchas otras personas: todavía resuenan los ecos de la gran manifestación popular que recorrió las calles de Santa Cruz hace poco más de un mes, a no mucha distancia de este Parlamento. El pasado día 27 de noviembre decenas de miles de ciudadanos y ciudadanas, muchos más de los que tuvieron la oportunidad de firmar la I.L.P., expresaron con ejemplar civismo y creatividad su voluntad de proteger el litoral de Granadilla y de encaminar el modelo de desarrollo de Canarias por una vía mucho menos insostenible y depredadora de los recursos naturales.

Atendiendo a los aspectos ambientales, es necesario referirse a los múltiples valores que reúne la zona que pretendemos proteger. Pero antes de recordarlos, me veo en la obligación de señalar un hecho muy grave ocurrido en el día de ayer. Señoras y señores parlamentarios: el Consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio hizo mención ayer por primera vez a la existencia de un informe elaborado por los técnicos de la Viceconsejería de Medio Ambiente, que el Gobierno de Canarias ocultó en el acuerdo presentado a este Parlamento. Según declaró el Consejero, ese informe avalaba las tesis del Gobierno para no tomar en consideración esta I.L.P. Pues bien: hoy, varios medios de comunicación de Canarias recogen la noticia de que, muy al contrario, ese informe confirma la veracidad de todos los valores ambientales del área que ya recogía la I.L.P. en su exposición de motivos; llegando a detallar, además, importantes valores adicionales. El informe de la Viceconsejería de Medio Ambiente, y que el Gobierno silenció, contradice lo afirmado por el Consejero, pues señala en su conclusión final que la franja costera del Litoral Noreste de Granadilla desempeña, y leo textualmente, “un papel destacado en la conservación de la biodiversidad, particularmente en relación con algunas especies catalogadas.” Señoras y señores diputados: el Consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio manipuló con sus declaraciones en esta cámara la conclusión del informe; añadió cuestiones que éste no señalaba; y ocultó otras fundamentales con el ánimo de rechazar la toma en consideración de esta Proposición de Ley. Si se hubiera atendido a las conclusiones reales del informe, otro, obligatoriamente, hubiera tenido que ser el contenido del acuerdo del Gobierno dirigido a este Parlamento. A la luz de estos nuevos datos, ¿piensa algún grupo parlamentario fundamentar su posición contraria a la I.L.P. en un documento del Gobierno que contiene tales irregularidades?

La figura de protección que planteamos para la zona es la de Reserva Natural Especial. La Ley del Territorio de Canarias define estos espacios como aquéllos, de dimensión moderada, cuyo objeto es la “preservación de hábitat singulares, especies concretas, formaciones geológicas o procesos ecológicos naturales de interés especial.

En lo que se refiere a la preservación de hábitats singulares, la zona que se propone proteger atesora, al menos, los siguientes:

  • Hábitat de interés comunitario, con carácter prioritario, de “Dunas fijas con vegetación herbácea”, concretamente las comunidades de balancón;

  • Hábitat de interés comunitario denominado bosquetes de tarajales;

  • Hábitat de interés comunitario denominado cueva submarina;

  • Hábitat de interés comunitario de cardonales tabaibales;

  • Hábitat de interés comunitario de vegetación halófila costera.

En cuanto a la preservación de especies, se encuentran en la zona:

  • La especie vegetal “piña de mar”, catalogada “en peligro de extinción” y protegida por la Directiva Europea de Hábitats;

  • la especie invertebrada “pimelia tinerfeña costera”, catalogada “sensible a la alteración de su hábitat”;

  • El ave “terrera marismeña”, catalogada “en peligro de extinción”;

  • El ave “camachuelo trompetero”, catalogada “de interés Especial” y protegida por la Directiva Europea de Aves;

  • Así como otras nueve especies de vertebrados endémicos catalogados, otros 30 invertebrados endémicos y, al menos, 12 especies vegetales más que se encuentran en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias.

Sobre la preservación de formaciones geológicas de interés, concurren en el área la Caldera de Montaña Pelada, formaciones pumíticas costeras muy escasas en el litoral de las Islas, e importantes playas de callaos.

En lo que atañe a los procesos ecológicos de interés especial, su protección resulta indispensable por cuanto contribuye al mantenimiento de valores naturales de éste y de otros espacios protegidos cercanos; por ejemplo, Montaña Pelada, Montaña Roja, el L.I.C. Sebadales del Sur de Tenerife y el L.I.C. Dunas de Montaña Roja, entre otros.

En este sentido, la ubicación del territorio propuesto aporta conectividad entre los sistemas biológicos costeros, sirviendo de corredor ecológico para muchas especies amenazadas, principalmente aves esteparias, plantas e invertebrados de zonas arenosas; y también para aves migradoras e invernantes, limícolas y vegetación litoral. La idea de implantar un corredor ecológico supone una propuesta tan innovadora y refleja tal sintonía con las modernas estrategias internacionales y nacionales sobre biodiversidad, que bastaría este motivo para justificar la declaración de este nuevo Espacio Natural Protegido.

Es bueno recordar que la mayor parte de la zona natural costera de Tenerife ha ido desapareciendo por la presión urbanística. A pesar de la red de espacios naturales ya existentes, hay muchas especies y hábitats de ámbito costero que están desapareciendo al reducir, fraccionar y degradar las zonas costeras. Los espacios protegidos son de reducida superficie, altamente deteriorados y con una alta presión urbanística a su alrededor.

Sin embargo, señoras y señores parlamentarios, más allá de los contundentes valores ambientales que justificarían sobradamente la toma en consideración de esta I.L.P., existe un valor social de orden tan importante como los anteriores: el respeto a los principios democráticos más elementales. Pues en un día como el de hoy no estamos debatiendo todavía si esta iniciativa legislativa se va a aprobar o no, ni el detalle particular de sus contenidos. Lo que ustedes van a tener la oportunidad de votar hoy es su toma en consideración para que se pueda abrir un posterior debate. Para decirlo con toda claridad: la función que debería desempeñar el Parlamento de Canarias en este día histórico es recoger la confianza que trajimos a esta casa decenas de miles de conciudadanos de ustedes, y que pueda tener lugar ese necesario debate, cargado de argumentos y razones.

Muy recientemente se presentaba aquí otra iniciativa legislativa, propuesta en este caso por el Cabildo de El Hierro. Su defensor, el Presidente de esa institución insular, se expresó desde esta tribuna con las siguientes palabras: “Si después de analizar la propuesta creen que no merece la pena o no es un problema importante para Canarias, tírenla a la papelera, pero para ese análisis parlamentario es necesario primero su admisión a trámite en el Pleno de la cámara, derecho que de verdad creo que no se le debe negar a todo aquel que tenga capacidad de proponer una iniciativa legislativa”. Ustedes, en efecto, aceptaron su toma en consideración.

En el caso de que no se vaya a aprobar la toma en consideración de esta I.L.P. se impediría la mera posibilidad de discutir la conservación del Litoral Noreste de Granadilla. Queremos advertir que esa negativa supondría tanto como negar la posibilidad de recoger y canalizar un sentimiento democrático profundo que expresó la ciudadanía. Tiempo tendrán ustedes, si aprueban la toma en consideración, de admitir, mejorar o, en su caso, rechazar esta I.L.P., en el posterior debate y tras un riguroso análisis en las comisiones pertinentes.

Por otra parte, si el mensaje que se quiere dirigir a la ciudadanía es que no merece la pena acudir a nuestro Parlamento con proposiciones nacidas del sentir popular, sepan que nunca lo van a conseguir. El movimiento ciudadano de Canarias ha ido alcanzado niveles de madurez y responsabilidad; se fortalece ante las adversidades y va a seguir haciendo uso de todos los mecanismos que, por la vía pacífica, le permitan alcanzar sus objetivos.

Señoras y señores diputados: sin alzar la voz, y con plena responsabilidad de nuestras palabras, queremos advertir lo siguiente: si ustedes no tomaran en consideración esta ILP, ignorando la voluntad de las más de 56 mil personas que la apoyaron, existe el riesgo de que se produzca, o se acreciente, una fractura social entre los representantes políticos y sectores muy amplios de la ciudadanía. Escuchamos con frecuencia argumentos del tipo de que hay que potenciar la participación ciudadana y de que la democracia no se debe limitar a que vayamos cada cuatro años a depositar el voto. A ustedes corresponde ahora la tarea de seguir dándole cauce a los derechos que la ciudadanía responsable y activa reclama, y que la ley le otorga.

A nadie se le escapa que la razón de fondo que bloquearía la toma en consideración de esta I.L.P. es el interés por proceder, a toda prisa, a la construcción de un macropuerto industrial en la costa de Granadilla. Insistimos una vez más en que las motivaciones de esta megaproyecto no están suficientemente claras, al menos para la mayoría que tendrá que pagar sus costes, tanto económicos como sociales y ambientales. En tal sentido, ¿resulta lógico que la principal justificación del puerto de Granadilla haya sido que el puerto de Santa Cruz no se podía ampliar? ¿No se acaban de licitar obras de ampliación del puerto de Santa Cruz que duplican su capacidad actual?

Y si hablamos de democracia, ¿se puede considerar un ejemplo democrático el que con dineros públicos se estableciera una campaña para la desmovilización ciudadana, ante un derecho tan fundamental como fue la manifestación del 27 de noviembre? ¿Refuerza la democracia el que poco antes de la manifestación algunos representantes políticos escenificaran un gran acuerdo de todas las instituciones implicadas que supuestamente solucionaba, mediante un recorte de las dimensiones, todos los problemas ambientales del proyecto de Granadilla? ¿Por qué entonces, el pasado 5 de enero, aparecieron en el Boletín Oficial del Estado las nuevas dimensiones del macroproyecto, aún mayores que las originales?

En resumidas cuentas, señorías, mucho nos pesa que todo lo relacionado con el proyecto del puerto industrial de Granadilla está cuajado de falsedades, secretismos, manipulaciones; atentados, en suma, al normal desenvolvimiento democrático, el último de los cuales aconteció, como ya se dijo, justamente ayer. Por eso quiero transmitir un ruego a este Parlamento: no permitan ustedes que en esta casa, que quisiéramos sentir como la casa de todos, se perpetre otro nuevo atentado más a la transparencia, a la credibilidad de lo público, a la esperanza y confianza de la ciudadanía, a la democracia.

En definitiva, aquí no sólo estamos hablando de proteger una zona que cuenta con valores ambientales más que sobrados. Aquí no sólo estamos invitando a pensar, a reflexionar, a reconsiderar el proyecto más lesivo e innecesario de los muchos que se han ejecutado en la historia reciente de nuestras Islas o que se plantean para su futuro próximo. Aquí, de lo que estamos hablando, en su sentido más profundo y potencial, es de la Democracia, con mayúsculas. De la aceptación de las reglas más elementales que deberían prevalecer, y que remiten al sentido etimológico de esta palabra que significaba, no lo olvidemos, el buen poder del pueblo, el buen poder de la ciudadanía.

Para terminar: queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a las cerca de 60 mil personas que avalaron esta I.L.P., la mayor de la historia de Canarias. Estas personas apostaron por utilizar los cauces institucionales y entablar un diálogo fructífero entre dos formas legítimas e imprescindibles de democracia: la democracia representativa que se expresa en este Parlamento y la democracia participativa, cuyos impulsos emanados de la ciudadanía sin duda enriquecen y perfeccionan a la primera. A esas casi 60 mil se sumaron muchas más el pasado 27 de noviembre. Algunas de ellas eran personas muy jóvenes, que todavía no pueden votar ni firmar una I.L.P.; pero como la mayoría del Pueblo Canario, expresan cada vez con mayor rotundidad su anhelo de que en las Islas se combine la prosperidad con la distribución justa de la riqueza; la dignidad con la conservación de los recursos naturales; la sostenibilidad con la democracia; y también el derecho a una identidad que se expresa, entre otras manifestaciones, en la belleza del paisaje que aún nos queda en nuestra tierra; que nos va quedando, por ejemplo, en lugares como esa orilla del mar de Granadilla de Abona cuyo respeto invitamos a tomar en consideración.

Por favor, no frustren ustedes ese anhelo. No destruyan la esperanza que, pese a todo, nos mantiene. Consideren que lo legítimo sería dar cauce al debate democrático de todas las ideas, para evitar la exclusión, la crispación y la fractura social que ello generaría hacia todo lo público, empezando por los representantes políticos.

En nombre de todas las personas que firmaron esta I.L.P., y de mucha gente más, muchas gracias, señoras y señores diputados.

13 Enero 2005


Granadilla


Montaña Pelada

Fotos

- Fotos del acto de entrega de las firmas, por parte de la Plataforma Ciudadana contra el Puerto Industrial de Granadilla.

¿Qué es la ILP?

- Texto y propuesta de la ILP.

Puerto de Granadilla

- Página principal del puerto de Granadilla. Pulse aquí si desea ver fotos, mapas, folletos, artículos, leyes y cualquier otra información sobre el proyecto del Puerto de Granadilla


Ir a...