Turismo

El turismo es el gran mal de las Islas Canarias. Provoca un gran impacto ambiental por muchos motivos, que intentaremos enumerar:
Como se ha optado por un turismo de escasa calidad, que no deja ni un duro en las islas, la construcción es desastrosa y destruye completamente los lugares en los que se urbaniza, que no son pocos.
El dinero que ingresa el turismo, aunque en su mayor parte no se lo quede la población de las islas, hace que ésta pueda permitirse lujos excesivos, y todo el mundo se "enriquece" rápido, con lo que, por todas partes, vemos obras de construcción de casas, huertas, invernaderos, cuartos de aperos, bodegas...
Toda esta masificación urbanística requiere medios de comunicación. Por lo tanto, el turismo es el culpable también de que se construya cientos de carreteras, autovías, calles, polígonos industriales, etc.

  1. Estas infraestructuras dañan mucho la imagen de las islas, que aparecen como amasijos de casas, colapsados por coches. Esto repercute sobre el turismo, pues nadie está dispuesto a pagar por venir a un lugar tan detestable. Por lo tanto, la calidad del turismo sigue descendiendo: es la pescadilla que se muerde la cola.
  2. El turismo consume agua, y más aún si los políticos "poco eficientes" (o "deficientes") de las islas se dedican a promocionar instalaciones que derrochan agua, como los campos de golf o las piscinas de agua dulce.
  3. La población que consigue trabajo sin demasiada formación, de camarero, fregona y demás puestos "de calidad" que ofrece el turismo es cada vez más numerosa. La gente abandona enseguida los estudios porque encuentra trabajo fácil, explotados por empresarios extranjeros. Esto provoca un embrutecimiento progresivo de nuestros habitantes, que favorece además su tolerancia al turismo barato, cegados porque "le deben la vida"
  4. El embrutecimiento de la población hace que ésta pierda más aún el respeto hacia su patrimonio histórico y natural, lo que, al final, también perjudica la imagen turística, influyendo como un factor añadido a la poca calidad.
  5. Además, el turismo de masas y el lujo barato de los grandes hoteles atraen a personajes relacionados con mafias, sectas, tráfico de drogas y todo tipo de personas indeseables que cada vez son más abundantes en nuestras islas, mezclados con los turistas.

Está claro que, aunque el turismo sea el motor de nuestra economía, no podemos permitir que siga siéndolo de manera indefinida. Es susceptible de derrumbarse sobre si mismo, si no acaba antes con las islas. Lo que está en juego es muy importante, y deberíamos pararnos a valorar si merece la pena hacer el destrozo que han hecho para que los canarios pasen de trabajar en el campo a ponerse una pajarita.
En ATAN tenemos claro que hay que terminar con el turismo como se entiende en este archipiélago, y haremos todo lo posible para ello. Por lo pronto, en estas páginas publicaremos todo tipo de agresión contra el patrimonio natural y cultural de las islas que sea causado directa o indirectamente por el turismo.

Nuestro Modelo Turístico.

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Origen: 
Artículo de Atan
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